Belén de Sárraga, a principios del siglo 20, fue invitada por obreros anarquistas y por Recabarren a dar Conferencias a Chile. Hombres y mujeres se sorprendieron con su discurso y se convcencieron de lo que decía.
Ella a menudo denunciaba que un Concilio católico había discutido si las mujeres tenemos alma, y que la posición a favor, ganó por sólo dos votos. Decía que si esos dos, por cualquier causa hubieran llegado un poco más tarde a la votación “las mujeres nos quedábamos sin alma”.
SÍ BELÉN, TAMBIÉN ESTAMOS CONTIGO, LAS MUJERES DE LA CASA TENEMOS ALMA Y CUERPO NO IMPORTANDO LO QUE DIGAN CURAS, OBISPOS Y PASTORES...
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